viernes, 26 de junio de 2009

Cabalga en busca de El Dorado

Ya conocéis mi afición, más mi amor, por los westerns y cuán difícil me resulta elegir los 5 mejores de la historia... Pero una cosa he notado: en esas difícilmente 5 elegidas, hay tres o cuatro en las que aparece él... "Seis pies de alto", inclinado hacia el costado, andares peculiares, siempre con su rifle y su pañuelo al cuello... Un físico inconfundible que dio vida a los héroes y antihéroes de las grandes llanuras desiertas: Tom Doniphon, Ethan Edwards, Cole Thornton, Ringo Kid... Un personaje, en resumen, que transmitía una sensación de seguridad, de poder y, en muchos casos de honestidad, amargura y soledad... No era un hombre sedentario, siempre llegaba a un lugar y se reencontraba con su pasado, para volver a dejarlo atrás, tenía raíces y, paradójicamente, no le aferraban a ninguna parte. Y siempre dejaba algún corazón encogido a su paso.
Bien, este mes de junio se cumplen 30 años de su muerte y por los homenajes que le hacen en algunos canales, han coincidido esta tarde dos de mis favoritas en televisión, Centauros del desierto y El Dorado, dos filmes muy distintos con algo muy común: la búsqueda. Y como me he dado cuenta de que en eso consiste un poco esto de vivir, en buscar, es por lo que se puede explicar este amor por un género, a priori, ajeno. Y hoy siento que tengo que decirlo: amo el western, adoro las películas de John Wayne y los grandes momentos de complicidad que he compartido con mi madre mientras las veía. Porque somos un poco como ese caballero alegre y audaz que de día y de noche cabalgando va y canta su canción, mientras sigue osado en busca de El Dorado... Montes de luna cruzando, bajando a valles de sombra y siempre cabalgando.





miércoles, 17 de junio de 2009

Reina de la Edad de Piedra

De vez en cuando me entran arranques de esos de: “sólo se vive una vez” y me da por pensar que carpe diem debería ser el himno de nuestros días. Sobre todo lo pienso cuando recuerdo cualquier cosa del pasado y empiezo a conjugar verbos, “si hubiera hecho aquello, habría lo otro”, y me asalta la idea de que desde el presente el pasado es mucho más sencillo y, por tanto, el presente que será pasado... En fin, eso.

Entonces me viene a la mente la frasecilla del maestro Yoda: Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes... Aunque es esencialista, me río un poquillo al analizarla, eso sí, y el otro día se me ocurrió soltarla por ahí y me dijeron que sí, que era como decir: “El viajero que duda únicamente levanta polvo en el camino”.

Y yo, que siempre he sido un poco Segismunda, he estado reflexionando acerca de esto, acerca de todo el polvo que he levantado y, especialmente, estoy levantando en mi camino, mi eterno retorno al pasado a pesar del fuerte deseo de mirar al futuro y la dificultad para aceptar lo bueno y lo malo porque sí de la vida. En definitiva, aprender a perder y también a ganar, todo un arte.

De alguna manera, este ha sido uno de mis propósitos para el 2009: impedir que ese polvo me impida ver el árbol y el bosque y todo lo contingente y necesario. Porque, aunque esté haciéndome un guiño a mí misma, ya lo dice Queens of the Stone Age en Go with the flow: “perder es mejor que dudar”.

jueves, 11 de junio de 2009

Cosas que tienen flow

El otro día, en la radio, escuché que un locutor de RADIO 3 decía que lo que estaba oyendo (una banda sonora hiphopera) tenía mucho flow. No pude evitar recordar que hace tres años y algún día más, viviendo la vida granaína, tuvimos un cachondeo con el rollo este del flow (¿os acordáis?) y pasó eso que, de vez en cuando, sucede: ¡Todo tenía flow! Incluso llegó el anuncio de Bruce Lee (Water can flow or it can crash. Be water, my friend!) que comenzó una oleada zen alrededor, ohhmmmmm!

Empty your mind. Shapeless, like water. If you put water into a cup, it becomes the cup. You put water into a bottle and it becomes the bottle. You put it in a teapot it becomes the teapot. Now, water can flow or it can crash. Be water my friend”
[Vacía tu mente. Libérate de las formas. Como el agua. Pon agua en una taza y será la taza. Pon el agua en una botella y será la botella. Ponla en una tetera y será la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua, amigo]

Así que, hace algunas noches me acosté pensando en todas esas cosas que lo tienen, haciendo una lista, algo que he descubierto me gusta hacer: I love CANON! He aquí algunas:

1. Cada cosa que Humphrey suelta por su bogart en El sueño eterno, es pura rapsodia para mis oídos.
2. El retorno del Dream Team: flow en el césped.
3.Quevedo en sus sonetos, porque su llama sabe nadar (f-l-u-y-e) la agua fría.
4. Mi abuela haciendo su ronda de preguntas: ¿Dónde? ¿Con quién? ¿Cuándo? ¿Por qué?
5. Algunos capítulos de Lost.
6. “Tengo un trato” de la Mala María.
7. Las razones que se me ocurren para mirar hacia delante y también hacia atrás.
8. Cuando vas al volante, disfrutando de tu música y de la carretera, con una buena brisa y un sol sobre las montañas.
9. Los chistes que Diane Keaton y Woody Allen encadenan en Misterioso asesinato en Manhattan.
10. Los mails que nos enviamos con cualquier motivo: quedar para un cine, motivar para un viaje, proponer canciones del verano, reivindicar otras... Cualquiera! Si bien es cierto, rara vez conseguimos dejar el asunto claro...
Y, en fin, tantas cosas hay alrededor, dentro y fuera, con flow, que para acabar propongo algo que fluye en unas u otras direcciones, como decía Borges: “los íntimos dones que no enumero”. Y ahí queda eso... ¿Y en vuestras vidas? ¿Qué tiene flow? [Dígase moviendo la cabeza de un lao pa’l otro, acompañada con un movimiento undoso del brazo derecho].