viernes, 24 de abril de 2009

Si cristalinas las fuentes son





Creo que hace diez años exactos (curiosamente un número redondo), estuve por primera vez en las Fuentes del Marqués, en Caravaca, un lugar precioso que, según dicen, pudo inspirar unos versos a San Juan de la Cruz, uno de los mejores poetas amorosos en español:




¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!


Bueno, pues es un lugar mágico, sin duda, donde sientes algo de eso que dices y suena a tópico: paz, equilibrio, comunión... Pero que no puedes evitar decir. Hace diez años fuimos durante el invierno, época de gran frescor lugareño, con las hojas marrones que habían caído de los árboles cubriendo todo el sendero... Y ahí escuché a San Juan hablar de las fuentes que reflejan el deseo escondido de unos ojos que aman, que adoran... A los místicos les gusta lo extremo.

Pues hace dos semanas, regresé, esta vez en medio de una primavera que estallaba, algo ventosa, pero con un sol increíble y unos colores llenos de paz, de buenos deseos. Y me estoy acordando del panteísmo, esto de que se ve a dios en todas las cosas, pero a mí me pasa con el deseo, que lo veo en los árboles, en el sol, en el color... Deseo de ir más allá, como Fray Luis, libre de amor, de celo, de odio, de esperanzas, de recelo... Sabiendo que no se puede ir más allá sin estar algo preso.

miércoles, 1 de abril de 2009

Neo-con

Hoy me siento muy neo-con... No me gusta Bush, que, por otra parte, ya es mala historia. No me gusta Cheney ni los de la Asociación del Rifle, no me gusta Aznar, ni Aguirre... Pero me gusta mi gente, me gustan mis fokin-expertos, me gusta la vida:

"no es más rico el que más lleva,
sino el que algo tiene y lo conserva,
sin enfriarlo, sin olvidarlo en un cajón..."
Millonaria en ilusiones que estoy. Estaré.