lunes, 26 de enero de 2009

Botellas en el mar

Como en cierta ocasión dije, creo que un blog representa algo así como un diario para mí y no de esa clase que usamos para recordar, para traer a un presente futuro lo actual, sino para comprender el cómo y el por qué de algunas cosas. De mí misma. Probablemente, el sentimiento con el que yo, yo misma e Irene comienza este blog, no sea otro que incertidumbre. ¿Moneda al viento? Creo que el azar (¿necesidad, orden, destino?) juega un papel importante en todo esto, de ahí que nada me parezca definitivo, en el sentido de directo. Quizá crea que somos monedas en el viento, botellas en el mar. Quizá no. Quizá sólo escriba esto para aclarar otras cosas. Y tened por seguro que serán cosas que dan cosica. Qué si no hay en esta vida...

3 comentarios:

  1. Me alegra mucho que te animes a escribir un blog, el space ese que tienes me resulta difícil leerlo con el Linux, pero este "Moneda al viento" lo llevaré al día. Un orgullo ser el primer comentario. Cuenta, cuenta...

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  2. Bueno, pues yo para darte la bienvenida al mundo blojer me he acordado del poema de un autor murciano que viene al caso. Creo.

    Una moneda al viento
    Es fe
    Superstición

    Mas decantado el vértigo que oficia

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  3. Muchas gracias, much-achos! Si me he puesto con ello es porque me animasteis vosotros, espejos mágicos. Bonito poema, creo que viene muy al caso, mucho. El vértigo siempre está ahí.

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