viernes, 6 de noviembre de 2009

Una cuestión de mirada

La mayoría de gente piensa que el problema de cómo está el mundo lo tiene básicamente la pérdida de valores y la degeneración de los sistemas educativos. Y en mi opinión, no del todo profana en este caso, creo que es cierto. Lo complicado, algunas veces, es observar la raíz del problema y no asustarse... ¿Quién es ejemplo de valores para quién? Si la ética es algo de lo que partimos y, al parecer, enseñar ciudadanía y ética parece igual de peligroso que mostrar a un niño cómo hacer un cóctel molotov, digo, si nos importa más situarnos como clase social, miembros de un país y de una comunidad, pero siempre colocando nuestros pilares en el principio de confrontación, de diferencia respecto a los demás, me pregunto, ¿tengo derecho a asustarme?


Lo que me preocupa realmente es que la historia tiene esa tendencia que pone los pelos de punta a repetirse y no tanto por no recordarla (a veces sí), que de eso se encargan los libros, el periodismo, las películas, el arte en general, sino por no aprender y aplicar la correspondiente lección. Si un adulto recomienda a un niño que lea un cómic, que los hay muy buenos, como los de Astérix y Obélix, y de soslayo, como quien no sabe lo que dice (como de hecho es) le indica que eso que ellos leen, esos japoneses, los manga, deberían dejarlos de lado ya que en Europa tenemos obras mucho mejores que esas, digo yo que no siendo muy suspicaz, ese niño ya ha aprendido algo y no precisamente que leer una historia gráfica es muy recomendable.

Esta tarde he escuchado sobre Hannah Arendt y la teoría de la natalidad, básicamente, que cuando uno mira el mundo, debería hacerlo como un niño, con expectación, incertidumbre e ilusión, y que el embrutecimiento de la sociedad, la violencia, procede de una mirada vacía de todo esto, hastiada, que ya no es nunca más la de un inocente. Y he recordado lo que un querido amigo me dijo una vez, que aburrirse es un síntoma de hacerse viejo. Y lo malo es que quizá no sólo uno mismo cambia su mirada, sino que son otros los que proceden a ello, con el beneplácito de la sociedad y especialmente, quizá no sería mucho aventurarse, de su élite.

Si la máxima latina 'nihil novum sub sole', es cierta, también lo es que a toda regla le corresponde una excepción, pues como decía Góngora, cada sol repetido es un cometa, pero también es nuevo.




2 comentarios:

  1. Sólo me remitiré a los clásicos:
    http://blogs.publico.es/manel/1640/por-supuesto/

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  2. Estupenda viñeta de Manel y argumentos muy habituales. Mira esta:

    http://www.elpais.com/vineta/?autor=El%20Roto&d_date=20091110&anchor=elpporopivin&k=Roto

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